Camille Claudel fue una escultora francesa nacida en 1864, hermana del poeta, dramaturgo y diplomático francés Paul Claudel. Desde su infancia en Champagne Camille fue una apasionada de la escultura; jugaba con el barro y esculpía a las personas que la rodeaban, como a su hermano Paul y a su sirviente Hélène. En 1882 es aceptada por Paul Dubois, director de la Escuela Nacional de Bellas Artes. Llegó a París en 1883 con el fin de perfeccionar su arte e ingresa en la academia Colarussi. Tiene su primer encuentro con Auguste Rodin en 1883, y el año siguiente empieza a trabajar en su taller. Camille posa para él y colabora en la realización de las figuras de la monumental Las Puertas del Infierno. La obra de la escultora, a pesar de ser muy cercana a la de su maestro, tiene su propia personalidad. Aparte de ser una de sus principales colaboradoras, fue también su amante y compañera durante algunos años; se convirtió en su modelo y su musa, inspirando obras como la Danaïde o Fugit Amor. Se produce entre ambos un clima de colaboración y enfrentamiento que enriquece la labor mutua. A pesar de la pasión, la relación entre Rodin y Camille es complicada, conflictiva y con continuas interrupciones y crisis. Frecuentan juntos los ambientes artísticos y culturales más importantes del París de la época y pasan juntos largos períodos fuera de la ciudad, pero Rodin está unido sentimentalmente a otra mujer, Rose Beuret, a quien no tiene intención de abandonar para casarse con Camille. Esta situación será la inspiración de una de las obras más importantes de Camille: L'Âge Mûr. En esta escultura vemos representada la escena: Camille, arrodillada y suplicante, dirigiendo sus manos hacia él, Rodin, quien le da la espalda mientras una mujer medio ángel medio bruja (que representa a Rose Beuret) se lo lleva. Una vez rota su relación con el escultor, entra en su vida Claude Debussy, pero también él está unido a otra mujer. Mientras, sus obras alcanzan cierto éxito y aparecen con frecuencia artículos sobre ella en las revistas de arte. En esta época de crisis emocional, Camille se encierra en su taller y se aleja del mundo. En diciembre de 1905, Camille realiza su última gran exposición. A partir de ahí, sufrirá crisis nerviosas que se agudizarán cada vez más y comenzará a destruir sus obras. No tendrá apoyo familiar, ya que su madre y su hermana siguen siendo hostiles a su forma de vida y su hermano Paul está lejos. El único que apoyaba a Camille era su padre, que se negó reiteradamente a internar a su hija como le pedían sus familiares directos. A la muerte de su padre la internan en un manicomio del cual, a pesar de su recuperación y sus lúcidos y desgarrados ruegos a su hermano Paul, nunca saldrá. Encerrada pasará los últimos treinta años de su vida. La Edad MaduraEl Vals Cloto Busto de Rodin
Camille Claudel fue una escultora francesa nacida en 1864, hermana del poeta, dramaturgo y diplomático francés Paul Claudel.
Desde su infancia en Champagne Camille fue una apasionada de la escultura; jugaba con el barro y esculpía a las personas que la rodeaban, como a su hermano Paul y a su sirviente Hélène. En 1882 es aceptada por Paul Dubois, director de la Escuela Nacional de Bellas Artes. Llegó a París en 1883 con el fin de perfeccionar su arte e ingresa en la academia Colarussi.
Tiene su primer encuentro con Auguste Rodin en 1883, y el año siguiente empieza a trabajar en su taller. Camille posa para él y colabora en la realización de las figuras de la monumental Las Puertas del Infierno. La obra de la escultora, a pesar de ser muy cercana a la de su maestro, tiene su propia personalidad. Aparte de ser una de sus principales colaboradoras, fue también su amante y compañera durante algunos años; se convirtió en su modelo y su musa, inspirando obras como la Danaïde o Fugit Amor. Se produce entre ambos un clima de colaboración y enfrentamiento que enriquece la labor mutua. A pesar de la pasión, la relación entre Rodin y Camille es complicada, conflictiva y con continuas interrupciones y crisis.
Frecuentan juntos los ambientes artísticos y culturales más importantes del París de la época y pasan juntos largos períodos fuera de la ciudad, pero Rodin está unido sentimentalmente a otra mujer, Rose Beuret, a quien no tiene intención de abandonar para casarse con Camille. Esta situación será la inspiración de una de las obras más importantes de Camille: L'Âge Mûr. En esta escultura vemos representada la escena: Camille, arrodillada y suplicante, dirigiendo sus manos hacia él, Rodin, quien le da la espalda mientras una mujer medio ángel medio bruja (que representa a Rose Beuret) se lo lleva.
Una vez rota su relación con el escultor, entra en su vida Claude Debussy, pero también él está unido a otra mujer. Mientras, sus obras alcanzan cierto éxito y aparecen con frecuencia artículos sobre ella en las revistas de arte. En esta época de crisis emocional, Camille se encierra en su taller y se aleja del mundo. En diciembre de 1905, Camille realiza su última gran exposición.
A partir de ahí, sufrirá crisis nerviosas que se agudizarán cada vez más y comenzará a destruir sus obras. No tendrá apoyo familiar, ya que su madre y su hermana siguen siendo hostiles a su forma de vida y su hermano Paul está lejos. El único que apoyaba a Camille era su padre, que se negó reiteradamente a internar a su hija como le pedían sus familiares directos.
A la muerte de su padre la internan en un manicomio del cual, a pesar de su recuperación y sus lúcidos y desgarrados ruegos a su hermano Paul, nunca saldrá. Encerrada pasará los últimos treinta años de su vida.